Viajar fuera del país sigue siendo uno de los grandes planes de los colombianos, especialmente en temporadas como Semana Santa. Sin embargo, detrás de cada compra en dólares o euros hay un detalle que muchos ignoran: una mala gestión del dinero puede encarecer el viaje hasta en un 10 %. Ese “gasto invisible” termina afectando el presupuesto sin aportar ninguna experiencia.
El error más común comienza desde la compra de tiquetes o el cambio de divisas a última hora. Aunque parezca práctico pagar en pesos, muchas plataformas aplican tasas más altas que la oficial, generando sobrecostos innecesarios. Lo mismo ocurre en aeropuertos, donde el cambio de moneda suele ser menos favorable para el viajero desprevenido.
A esto se suman otros gastos silenciosos como comisiones por retiros en cajeros internacionales o cargos adicionales en tarjetas de crédito. Incluso el dinero que se guarda antes del viaje puede perder valor si no se aprovechan alternativas digitales que permiten generar rendimientos en moneda extranjera, una tendencia que viene creciendo en Colombia.
“La mayoría de los colombianos no sabe que puede hacer rendir su dinero en dólares digitales mientras no lo está usando. No se trata de ser experto en finanzas: se trata de no dejar la plata quieta cuando hay opciones simples y accesibles para que trabaje. Esa diferencia, entre el dinero parado y el dinero activo, puede pagar varios días de viaje sin que el viajero haya hecho nada distinto a planear con tiempo”, afirma Christian Knudsen, CEO y cofundador de Littio.
En un contexto donde viajar es más accesible —con cifras récord de salidas internacionales según Migración Colombia— la diferencia la marca la planeación. Hoy, con herramientas financieras más simples y digitales, los colombianos pueden evitar sobrecostos y disfrutar más su experiencia. La clave ya no es dejar de convertir, sino hacerlo bien desde el inicio.





