En el corazón de Fusagasugá, la Hacienda El Novillero se consolida como un destino turístico que combina historia, naturaleza y descanso. Esta casona de origen colonial, con raíces que se remontan a siglos atrás, ha sido restaurada para ofrecer una experiencia auténtica a quienes buscan escapar del ritmo de la ciudad y conectar con la tranquilidad del entorno.
Lo que durante años fue un espacio familiar lleno de recuerdos, hoy renace como un hotel boutique cerca de Bogotá. Desde 2019, la hacienda abrió sus puertas a viajeros interesados en turismo rural, convirtiéndose en un lugar ideal para escapadas, celebraciones y encuentros. Su transformación ha respetado la arquitectura original, conservando muros de adobe, techos de teja y amplios corredores.
La pandemia marcó un nuevo capítulo en su historia, al adaptarse como refugio para familias y espacios de bienestar. Posteriormente, un proceso de restauración de más de dos años permitió consolidar su propuesta actual: una experiencia que integra descanso, naturaleza y tradición. Hoy, Hacienda El Novillero ofrece actividades al aire libre, spa, recorridos y escenarios ideales para bodas y eventos corporativos.
Con solo 13 habitaciones, este hotel boutique en Fusagasugá apuesta por una experiencia personalizada donde el lujo está en lo simple: el silencio, el paisaje y la historia viva. Hacienda El Novillero no es solo un lugar para hospedarse, es un destino que rescata el pasado y lo convierte en una experiencia única para el viajero moderno.





