Ibagué vive una transformación que redefine su papel en el mapa turístico de Colombia. La capital del Tolima ya no es solo un punto intermedio entre regiones, sino un destino que atrae viajeros por su identidad cultural, su agenda de eventos y su cercanía con la naturaleza, fortaleciendo su marca como Ciudad Musical.
Este crecimiento se apoya en una estrategia que impulsa el turismo en Ibagué desde varios frentes: cultura, conectividad y emprendimiento local. Iniciativas como el Museo Panóptico, las rutas gastronómicas y los festivales han dinamizado el centro histórico, mientras se facilitan procesos para la inversión y se mejora la experiencia del visitante.
Las cifras confirman el impacto. El Festival Folclórico 2025 convocó cerca de 486.000 visitantes y generó un movimiento económico cercano a los $200.000 millones. La ocupación hotelera alcanzó picos del 90 % y el aeropuerto Perales registró un aumento del 40 % en pasajeros, consolidando la llegada de turistas desde Bogotá, Cali y Medellín.
El turismo también se expande hacia zonas rurales con rutas cafeteras, experiencias de naturaleza y deportes al aire libre. Esta combinación de ciudad, campo y creatividad posiciona a Ibagué como un caso exitoso de reactivación económica, donde el turismo sostenible impulsa empleo, visibilidad y desarrollo durante todo el año.





