Las vacaciones escolares, los puentes festivos y el aumento de viajeros están impulsando fuertemente el turismo en Colombia. Entre enero y abril de 2026 se movilizaron 19,6 millones de pasajeros por vía aérea, según la Aeronáutica Civil de Colombia, con un crecimiento del 7,7 %. A esto se suma una ocupación hotelera del 56,7 % reportada por Cotelco.
Este crecimiento también impacta a hoteles, aeropuertos, restaurantes y centros comerciales, que reciben más visitantes en menos tiempo. Aunque el movimiento económico es positivo, la presión sobre la operación diaria aumenta de forma considerable. Mantener el servicio estable se vuelve un reto en temporadas de alta demanda.
El verdadero desafío no está solo en atraer turistas, sino en sostener la calidad del servicio cuando todo se llena. Procesos como limpieza, abastecimiento y mantenimiento deben responder más rápido y con los mismos recursos. “La experiencia del usuario depende de lo que pasa detrás del servicio principal”, explicó Felipe Gómez, de Tork.
En este contexto, muchas organizaciones están buscando soluciones para mejorar su eficiencia operativa. La prioridad ya no es solo vender más o aumentar la ocupación, sino evitar fallas en la atención durante los picos de demanda. La planeación y la gestión de recursos se vuelven claves para evitar congestiones.
Una de las respuestas del mercado ha sido la adopción de sistemas diseñados para espacios de alto tráfico. Entre ellos destaca Tork PeakServe, que permite ampliar la capacidad de suministro de toallas de papel y reducir tiempos de recarga. Esto ayuda a mantener la continuidad del servicio en baños y zonas comunes.
En un entorno donde el turismo en Colombia sigue creciendo, la eficiencia operativa se convierte en un factor decisivo. Hoteles, aeropuertos y comercios que optimizan sus procesos logran mejorar la experiencia del usuario. Al final, la diferencia entre un buen servicio y uno excelente está en lo que ocurre detrás de escena.





